Pintura que se descascara
inscripciones que se borran
rostros que se empañan
nombres que se olvidan.
¡Muerte, bienvenida muerte!
Cuerdas que se destrenzan
como saladas cabelleras
sobre lechos oceánicos,
hielos que se funden
desnudando osamentas
de gigantes dormidos,
piedras que caen del cielo
como caballos que esparcen
sus crines de fuego.
¡Muerte, bienvenida muerte!
Carruseles que frenan su carrera
ejércitos que detienen su marcha
hornos que se apagan
ciudades que son abandonadas.
¡Muerte, bienvenida muerte!
Retratos que ahora puedo descolgar
banderas que ahora puedo ignorar
dioses y hombres
en que ya no es necesario creer.