No tengo fotos de tod@s l@s gat@s con que he compartido casa. Particularmente de dos que me traen recuerdos muy tristes (Coca y Rapsodia) no hay más registro que el que llevo en la memoria. L@s que incluyo aquí son en su mayoría de la vida con Soledad.
Fraulein (aka Frondi, Froli) llegó a fines de 1992, y Silueta (aka Silhouette, Shile, Shileta) unos seis meses más tarde, siendo hijas de la misma madre (Lady). Tras una operación de esterilización ambas exhibieron algunos problemas cutáneos, que en el caso de Silueta demoraron muchos años en remitir y le dejaron algunas secuelas psicológicas. Fraulein era de temperamento muy tranquilo y se recuperó pronto. Ella asumió espontáneamente el rol de superiora de tod@s l@s numeros@s gat@s que llegaron en años siguientes.
El nombre completo es Lilith Octavia (aka Lili). La Sole la encontró en Lota el día en que murió Octavio Paz, con lo que se ganó su segundo nombre. El primero es resabio del feminismo duro de la Sole en aquella época, pues recuerda al mito de Lilith como una esposa de Adán distinta de Eva, y sin la sumisión de esta última.
Lilith llegó en 1998 a la casa, en un tiempo en que Soledad y yo llevábamos un par de años sin contacto. Me la había enviado ella, como un paso de acercamiento. Otras personas se envían flores o chocolates, nosotros nos enviamos gat@s...
Fotos próximamente.
Cuando empezamos a vivir juntos con Soledad (comienzos de 1999) Lilith quedó en la casa de mi mamá, pues consideramos que no era buena idea sacarla de lo que ella entendía como su casa. Nos instalamos en Chiguayante y al poco tiempo empezamos a necesitar un gato. Al mismo tiempo, en casa de mi mamá, alguna gata (¿Lilith? ¿Fraulein? no lo recuerdo ahora) acababa de tener hijos. Una cosa llevó a la otra, y, bueno, Benjamín (aka Benjo) llegó a la casa. Respecto a su segundo nombre hubo una larga disputa pues yo era partidario de que fuera Bolero (como en las canciones), pero a nadie más que a mí pareció gustarle la idea. Creo que Soledad no propuso un segundo nombre, así que permaneció como Benjamín.
El gato, que en cierta forma yo había escogido por pena de que nadie lo iba a querer ya que era tan chiquitito y medio pavo, terminó siendo un verdadero psicópata al crecer (conclusión que puedo defender con el DSM-IV en la mano). Creo que resentía el pasar mucho tiempo solo en la casa (primero en Chiguayante, luego en Barros Arana, frente a la Plaza España) de modo que se desahogaba con lo que tuviera a mano.
Cuando nos fuimos a UK (septiembre de 1999) quisimos llevarlo, pero resultó imposible. En UK imponen una cuarentena de seis meses, que hubiera sido terrible para él y para nosotros, de modo que también quedó en la casa de mi mamá. Pensábamos que sería un momento difícil despedirnos de él, que nos echaría de menos, que no le gustaría el alimento, un sin fin de cosas. En la práctica no transcurrieron cinco minutos y ya habíamos pasado a la historia; estaba feliz, y dicen que siguió así, jugando y gozando la vida, hasta el día que murió, por ahí por el 2003, unos meses antes de que volviéramos a Chile.
Este par lo encontró la Sole en Concepción, en la intersección de Cochrane y Angol. De ahí que sus nombres completos son Volantina Cochrana (aka Volita, Voli Voli) y Perejil Angol (aka Perejo). El nombre de Volantina es motivo de frecuente confusión para mucha gente, que creen que en realidad se llama Valentina. El nombre Volantina es el femenino de Volantín (cometa, papalote).
Perejil y Volantina llegaron a la casa en diciembre de 2003, dos meses despues de que con la Sole habíamos regresado a Chile desde España.